El Blog de HipoProten

La dieta hipoproteica. Alimentación baja en proteínas

CONSEJOS PARA COMER FUERA EN VERANO SI SE PADECE INSUFICIENCIA RENAL

Estamos en época estival y es ahora cuando más salimos a comer fuera de casa, aprovechando el buen tiempo y las vacaciones. Los enfermos renales debemos tener el máximo cuidado a la hora de escoger nuestros menús, sobre todo los que están en pre-diálisis y en diálisis.
Por eso, os voy a dar algunas pautas para que, aunque se lleve una dieta severa, no impida que se pueda ir a restaurantes o bares.

    1. Hay que evitar las comidas demasiado saladas ya que la sal aumenta la sensación de sed y en las personas con restricción de líquidos les resultará difícil de controlar la angustia de la sed.
    2. Si es necesario, comentaremos en el restaurante que no añadan sal a nuestros platos.
    3. Eligiremos platos a la plancha, al vapor, al horno…..como carnes o pescados.
    4. Controlaremos las raciones que comemos, no abusaremos en cantidad.
    5. Evitaremos aquellos platos que contengan demasiadas proteínas, potasio o fósforo.
    6. Si pedimos algún plato que contenga tomate o setas, evitaremos pedir otro que lleve patata, y pediremos arroz o pasta.
    7. Examinar los ingredientes de las salsas.
    8. La patatas, procuraremos pedirlas hervidas o en puré.
    9. Escogeremos las verduras pobres en potasio, o comer una cantidad mínima de éstas si tienen un alto contenido de potasio.
    10. A la hora del postres, escogeremos frutas pobres en potasio o macedonia de fruta (mejor si es de lata)

Algo muy importante también, además de escoger bien los alimentos, es elegir bien el sitio dónde comemos, ya sean bares, restaurantes o cafeterías. Los meses de verano constituyen una época especialmente crítica en este sentido, porque las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos.

Debemos tener algunas precauciones para evitar posibles intoxicaciones alimentarias, que en caso de los pacientes trasplantados pueden ser de cáracter grave:

    • Consumiremos alimentos que hayan sido manipulados de forma higiénica. Las carnes, pescados y productos de repostería deberán estar bien refrigerados o congelados.
    • Debemos consumir alimentos correctamente cocinados.  Si los alimentos no se cocinan bien, los microorganismos que pudieran haber no se destruyen completamente.
    • Los alimentos serán consumidos inmediatamente después de ser cocinados. NO dejar nunca los alimentos cocinados a temperatura ambiente y menos en estas fechas.
    • Evitar establecimientos donde conserven los alimentos crudos junto a los cocinados.
    • Comprobar que el establecimiento y las personas que trabajan en él observen unas estrictas prácticas higiénicas. Los alimentos deberán estar protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas.

Con unas cuantas precauciones, sólo queda que disfrutéis de vuestro tiempo de ocio o de vacaciones.

FUENTE: Cortesía del Blog “Vivir con Insuficiencia Renal”. Gracias Ana

DIETA HIPOPROTEICA Y EVOLUCIÓN DE INSUFICIENCIA RENAL

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“No estoy enfermo, a mí no me duele nada”. “Entiendo que la insuficiencia renal debería hacerme cambiar el estilo de vida pero reconozco que inconscientemente me resisto a asumirlo: llevo 50 años de mi vida con unas costumbres establecidas que ahora son muy difíciles de modificar”.”Entiendo que debería adaptar mi dieta a mi nueva condición de enfermo renal pero me resulta muy complicado y caro comprar alimentos bajos en proteínas”. Son sólo algunas de las luchas que el enfermo renal plantea contra sí mismo o su entorno tras recibir un diagnóstico de insuficiencia renal crónica (IRC) y vienen a resumir bastante bien los principales retos a los que se enfrenta el enfermo en la fase inicial de la enfermedad.

Efectivamente el fallo renal agudo en su fase inicial es asintomático en la mayoría de los casos, lo que no contribuye a implicar al enfermo en tomar conciencia del inicio precoz del tratamiento y asumir ciertos ajustes en el estilo de vida que dependiendo de los casos pueden resultar más o menos revolucionarios y que en demasiados casos desembocan en falta de seguimiento con el consiguiente empeoramiento del pronóstico de evolución de la enfermedad. No ayuda tampoco que la media de edad de los diagnosticados sea en general alta, con ciclos vitales altamente automatizados y costumbres perjudiciales altamente enquistadas en su día a día. Esto puede hacer caer en la tentación a los profesionales que atienden a este tipo de enfermos a bajar la guardia en enfatizar la importancia de los cambios del estilo de vida en los mismos, centrando sus terapias en las puramente farmacológicas (prohibición de ciertos fármacos, ajustes de cifras de tensión arterial y glucemia, por ejemplo) cuando numerosos estudios han demostrado que por ejemplo, el hecho de llevar a cabo una dieta baja en proteínas es capaz de ralentizar la progresión hacia la diálisis o el trasplante en un alto porcentaje de estos enfermos, además de contribuir indirectamente al control de ciertos parámetros pronósticos como las mismas cifras de tensión arterial.

Por tanto son fundamentales el trabajo multidisciplinar en el control del enfermo renal, facilitar información a los enfermos para que se conviertan en aliados del control de su propia enfermedad, facilitar a los enfermos renales pautas sobre la necesidad del seguimiento de una dieta hipoproteica e hiposódica desde fases precoces y poner a su alcance una variedad razonable de alimentos bajos en proteínas a precios asequibles.

 

 

EL AGUA Y EL SODIO EN EL TRATAMIENTO DE LA INSUFICIENCIA RENAL

urinary system
Photo Credit: hobvias sudoneighm via Compfight

Como hemos visto en anteriores posts, además de la restricción controlada de proteínas el enfermo renal debe controlar estrictamente el consumo de agua y sodio. La disfunción del riñón implica una disminución del filtrado glomerular que implica una gran dificultad para el manejo de líquidos con los consiguientes riesgos de sobrecarga hídrica y edema en tejidos sensibles del organismo e iones como el sodio y el potasio. Del potasio ya hablamos con anterioridad y comparte con el sodio la particularidad de contar con un relativo estrecho margen de tolerancia en cuanto a sus niveles en sangre, por lo que una restricción del sodio en la dieta evitará al afectado de insuficiencia renal crónica el acúmulo del mismo. A este acúmulo de sodio en sangre se le conoce como hipernatremia.

A efectos prácticos en conveniente saber que generalmente un enfermo renal no debería consumir más de 500 cc de agua al día sumada a su diuresis. Es decir, el balance hídrico que calculamos con las pérdidas en orina y las insensibles (sudor, etc…) no debería exceder esa cantidad para evitar los edemas.

En cuanto al sodio es importante tener claro que principalmente se encuentra en la sal de mesa por lo que se debe restringir su uso a la mínima expresión. Existen trucos que permitirán al paciente en insuficiencia renal crónica aprender a cocinar sin sal, como son la utilización de ciertas especias y aliños como el vinagre o el limón.

TABLA DE ALIMENTOS RICOS EN POTASIO

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A continuación os pasamos una lista de los alimentos ricos en potasio.

LISTADO DE ALIMENTOS RICOS EN POTASIO

FRUTAS

VERDURAS

OTRAS

Albaricoque

Alcachofa

Salvado

Plátano

Alcauciles

Guisante

Dátiles

Aguacate

Nuez

Melón

Raíz de bambú

Leche de soja

Kiwi

Remolacha

Frutos secos

Nectarina

Col

Yogur

Naranja

Col de bruselas

Ciruela

Acelga

Pasas

Mostaza

Colirrábano

Patata

Calabaza

Espinaca

Tomate

DIETA EN LA INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA (IRC). RESTRICCIÓN DE POTASIO EN LA IRC

Cuando en un paciente con Insuficiencia Renal Crónica (IRC) la función del riñón se deteriora hasta el punto de disminuir considerablemente el filtrado glomerular, esta circunstancia se puede traducir en una acumulación del potasio en la sangre. Este ión cuenta con un equilibrio homeostático muy delicado en el organismo humano, con unos márgenes de normalidad que oscilan entre los 3,5 y los 5 mEq/L en condiciones de ausencia de enfermedad. Cuando el potasio se acumula en sangre puede ocasionar síntomas como debilidad muscular, temblores y fasciculaciones, astenia y en casos graves arritmias cardiacas potencialmente graves.

Por eso la restricción de los aportes de potasio será más convenientes a medida que avance el grado de insuficiencia renal y ésta deberá acompañarse de la consabida dieta hipoproteica, hiponatrémica y de control de la ingesta de agua además del tratamiento médico correspondiente y la diálisis si está indicada.

Además del consumo preferente de alimentos con bajo contenido en potasio, los enfermos renales seguirán los siguientes consejos para limitar la ingesta de potasio en su dieta:

  • Los alimentos cocidos se prepararán en una cantidad de agua mayor a la habitual y será conveniente sustituir ésta por agua nueva, ya que el potasio posee la capacidad de disolverse en agua
  • Se preveerá el consumo de legumbres, verduras, hortalizas y tubérculos (patatas, nabos, etc.) y se dejarán en remojo. Este gesto disminuye considerablemente la cantidad de potasio en estos alimentos.
  • Se limitará el almíbar de las frutas y mermeladas, pues contiene altos niveles de potasio
  • Se evitará el consumo de refrescos con gas, cacao y frutos secos
  • No se utilizará el agua de cocción para la elaboración de salsas o acompañamientos
  • Se restringirá el consumo de fruta en función de la fase evolutiva de la enfermedad y de los niveles de potasio del paciente. Se evitarán las frutas con altos contenidos en potasio (cítricos, kiwis, ciruelas,…)
  • Se tendrá especial cuidado a la hora de consumir productos integrales, por sus altos contenidos relativos de potasio

¿QUÉ ES LA INSUFICIENCIA RENAL?

Entendemos por insuficiencia renal a la incapacidad de los riñones para cumplir adecuadamente con su función, es decir, su incapacidad para filtrar la sangre de sustancias de desecho que deben ser expulsadas del organismo de forma eficaz.

Esta incapacidad para filtrar sustancias de desecho (filtrado glomerular) y eliminarlas por la orina se utiliza a su vez para el diagnóstico de la misma, utilizando las concentraciones en sangre de una sustancia denominada Creatinina (Cr.) para tratar de medir de manera indirecta la función renal.

Aún a día de hoy no se conocen todas las causas que son capaces de desembocar en el fracaso renal, si bien numerosas investigaciones se dirigen hacia el papel que desempeñan las proteínas de la dieta en la progresión del daño renal una vez que éste empieza a aparecer.

¿QUÉ ES EL VALOR BIOLÓGICO DE LAS PROTEÍNAS?

El valor biológico de una proteína viene definido como la proporción de la proteína absorbida tras su ingesta que es retenida y por tanto utilizada por el organismo. Es decir, sería algo así como la fracción de proteína que finalmente es utilizada por el organismo y no es excretada de nuevo. Es una manera indirecta de medir la calidad de una proteína, ya que no existe ninguna manera fiable de medir esta magnitud, pero la inercia a asociar valor biológico y calidad de la proteína debe tomarse con cautela. No debe por tanto confundirse con la calidad de las mismas, ya que en en la mayoría de los casos donde esté indicada una dieta hipoproteica (fenilcetonuria (PKU), homocistinuria, insuficiencia renal, insuficiencia hepática complicada, etc.) las proteínas a evitar van a ser precisamente las de alto valor biológico, tratándose de cubrir las necesidades básicas diarias con alimentos compuestos mayoritariamente por proteínas de bajo valor biológico, limitando al máximo las concentraciones excesivas de nitrógeno, fenilalanina o tirosina en el organismo, dependiendo de la patología de base que estemos tratando.

Hemos de tener en cuenta no obstante que en condiciones normales la ingesta de alimentos compuestos por proteínas de alto valor biológico será muy importante en niños sanos en etapa de crecimiento, embarazo, lactancia y en suplementos de dietas deficitarias en proteínas como pueden ser por ejemplo las dietas vegetarianas.

Os pasamos una tabla con la clasificación de los alimentos más comunes por valor biológico que publicó el Hospital Sant Joan de Deu de Barcelona

Equivalentes proteicos tabla de alimentos proteinas valor biologico Sant Joan de Deu

DIETA EN EL PACIENTE CON INSUFICIENCIA RENAL. PAUTAS

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES PARA ENFERMOS CON INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA (IRC)

 

ADULTO SANO

ADULTO CON IRC

Proteínas (g/Kg/día)

0,8-0,9

0,4-0,6 proteínas de alto valor biológico

% Proteínas (Dieta total)

10,0-13,0

7,0-8,0

Energía (Kcal/Kg/día)

30

35

% Hidratos Carbono (D. total)

50,0-60,0

50,0-60,0

% Lípidos (Dieta total)

30,0-40,0

30,0-40,0

P:S (Relación ácidos graso poliinsaturados:saturados)

1,0:1,0

1,5:1,0

Líquido (cc/día)

1500-2500

Ajustable según Filtrado G.

Sodio (Na)

80-90 mEq

40-130 mEq (según diuresis)

Potasio (K)

1 mEq/Kg/día

Restringir si C Creat. < 10 ml/min

Calcio (Ca)

0,8-1,2 g/día

1,4-1,6 g/día

Fósforo (P)

8-17 mg/Kg/día

4-12 mg/Kg/día

Hierro

>10 mg/día

>10-18

La enfermedad renal es una realidad social altamente prevalente en nuestro entorno y tiene como característica principal el ser absolutamente asintomática hasta fases avanzadas. Todo el mundo sabe que el principal pilar terapéutico de la insuficiencia renal crónica en fases avanzadas pasa por suplir la función depurativa de los riñones mediante diálisis (estándar o peritoneal) o por el transplante, pero poca gente conoce que en fases precoces el tratamiento de la insuficiencia renal pasa por modificaciones sutiles en el estilo de vida que pueden ralentizar la progresión de la enfermedad y retrasar enormemente la necesidad de diálisis y transplante. El tratamiento dietético en fases precoces ha demostrado en varios estudios ser una de las armas terapéuticas más potentes, cómodas y seguras de las que disponen los enfermos renales.

Lógicamente, la dieta en la insuficiencia renal crónica no va a ser estándar, ya que dependerá de las necesidades nutricionales del individuo según sus requerimientos energéticos y la fase del deterioro renal principalmente y recordamos que siempre debe ser supervisada y ajustada por un experto sanitario.

Básicamente los objetivos de la dieta en el paciente con enfermedad renal crónica van a depender de la fase evolutiva de la función renal siendo fundamental en fases prediálisis retrasar la progresión de la insuficiencia renal, evitar el síndrome urémico y garantizar la correcta nutrición del paciente; mientras que durante la diálisis los objetivos fundamentales serán cuidar la ganancia de peso entre las sesiones de diálisis a la vez que se mantiene el correcto estado de nutrición del enfermo.

OBJETIVOS DE LA DIETA EN LA INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA (IRC)

PREDIÁLISIS
  1. Retrasar la progresión de la enfermedad
  2. Evitar síndrome urémico
  3. Garantizar correcta nutrición del enfermo
DURANTE LA DIÁLISIS
  1. Evitar la ganancia ponderal entre sesiones de diálisis
  2. Garantizar correcta nutrición del enfermo

Pero, ¿cómo conseguir estos objetivos? En general la dieta en la enfermedad renal crónica se basa en los siguientes pilares:

En siguientes posts os desarrollaremos estas claves generales para ajustar de manera correcta una dieta para insuficiencia renal crónica.


 

TABLA DE ALIMENTOS RICOS EN PROTEÍNAS

A continuación os pasamos la tabla más importante a la hora de configurar adecuadamente una dieta hipoproteica. Estos son los alimentos con una mayor cantidad de proteínas en su composición y como podéis observar muchos se encuentran dentro de la dieta habitual diaria de una persona con necesidades alimentarias estándar. Serán por tanto alimentos a evitar y se sustituirán por alimentos similares bajos en proteínas o bien por sucedáneos específicos bajos en proteínas. Ambos pueden ser adquiridos cómodamente por internet.TABLA DE ALIMENTOS RICOS EN PROTEINAS

ALIMENTO Proteína por 100g ALIMENTO Proteína por 100g
Macarrones y fideos

12

Pollo

20

Queso curado

23-40

Ternera

19

Yogur

4

Jamón serrano

21

Leche

3

Huevo

13

Pato

20

Bacalao fresco

17

Conejo

22

Bacalao seco

75

Aves de caza

24

Merluza

17

Carne de cerdo

19

Salmón

20

Levadura de cerveza

35-50

Sardina

21

Guisantes frescos

7

Calamares

17

Guisantes secos

23

Gambas

21

Habas secas

23

Almendras

20

Garbanzos

22

Nueces

18

Lentejas

24

Piñones

26

Soja

35-40

Pipas de girasol

27

Pavo

19


DIETA BAJA EN PROTEÍNAS EN LA INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA

A diferencia de las grasas y los hidratos de carbono, las proteínas que son ingeridas por el ser humano y superan las necesidades diarias no se almacenan en depósitos sino que se degradan para formar urea y otros productos nigtrogenados de desecho, que son eliminados principalmente por vía renal. Por lo tanto en el contexto de una enfermedad renal estos productos resultantes de la descomposición de las proteínas se acumularán causando los síntomas y manifestaciones clínicas propios de lo que conocemos como uremia o síndrome urémico.  Por tanto la limitación de la ingesta de proteínas en el paciente renal crónico puede mejorar la sintomatología de la enfermedad y ralentizar la progresión de la misma.

El estudio Modification Diet in Renal Disease (MDRD) fue el estudio más amplio que se dedicó a esta cuestión, y apreció tendencias positivas cuando se concluyó con sólo 2,2 años de seguimiento. En un ensayo independiente controlado de enfermos diabéticos insulinodependientes con nefropatía diabética se observó que la administración de una dieta hipoproteica a estos enfermos retrasaba la progresión del deterioro de la función del riñón de forma significativa. Dos metanálisis de estudios sobre los efectos de la restriccción proteica en la progresión concluyeron que las dietas bajas en proteínas retrasan la progresión tanto en la enfermedad renal diabética como la no diabética.

No obstante, es fundamental que la administración en la dieta de alimentos bajos en proteínas se realice en el seno de un programa dietético global estricatamente controlado por expertos que optimice la nurtición y evite la malnutrición, en especial cuando los pacientes se aproximan a la diálisis y al transplante. Las mediciones de la aparición de nitrógeno en la orina, las mediciones antropométiricas y bioquímicas, así como la consulta dietétetica son obligadas para evitar la malnutrición. Los estudios metabólicos y de nutrición indican que las necesidades de proteínas de los pacientes con Insuficiencia Renal Crónica (IRC) son similares a las de los adultos normales, aproximadamente de 0,6 g/kg por día. Sin embargo, los pacientes con Insuficiencia Renal Crónica tienen la necesidad particular de que la composición de la proteína dietética sea más rica en aminoácidos esenciales y de que esté combinada con un aporte global de enrgía suficiente para mitigar un estado catabólico. Se recomiendan unas necesidades energéticas del orden de 35 kcal/kg y día.